A través de nuestro proyecto Healing Wings, nos encontrábamos trabajando en la casa provincial de las Hnas. Misioneras de la Caridad de la madre Teresa, sita en el Slum de Huruma en Nairobi, cuando la policía llegó con una niñita de pocas semanas que habían rescatado de un contenedor. A la niña le faltaba un dedito del pie porque se la estaba comiendo una rata.

Impactados por lo que vivimos, nos interesamos por esta problemática y la madre Superiora nos explicó que tristemente se daba cada vez más en las grandes ciudades de África. En las áreas rurales no se da este problema porque la conciencia de familia está mucho más arraigada y siempre hay quien se encarga de los recién nacidos.

Nos explicó que era rara la semana en la que no les traían algún recién nacido encontrado en basureros. Las Hnas. actúan enviándolos a orfanatos de confianza. Sin embargo, nos explicó la falta de capacidad para alojar y cuidar de estos pequeños. La Superiora nos pidió que construyéramos un hogar que fuese adecuado para bebés que ellas mismas nos darían.

La causa nos cautivó de inmediato. Este episodio íntimo y vital sucedió en Octubre de 2012. El proyecto “Soles de África” nació así y en la actualidad es una realidad. En Julio de 2013 compramos un terreno apropiado en Kitengela. En la actualidad comenzamos la construcción y esperamos inaugurar nuestro primer hogar en otoño de 2016.

No podemos encontrar otra causa más sensible a la condición humana y con una necesidad de solución más inmediata, que la indefensión de estos recién nacidos abandonados. Cualquier esfuerzo que hagamos es poco. Merece la pena que la causa se conozca para combatirla. Ellos merecen ser rescatados y tener una vida digna y llena de amor.

soles